Leyendas del Rock 2023 – Día 1: KK’s Priest se consagra como cabeza de cartel y Warcry, un día más en la oficina

Otro Leyendas del Rock y otra experiencia impresionante de manos de uno de los mejores festivales patrios. Siempre he considerado que el Leyendas del Rock es un festival menos valorado que otros, y el esfuerzo que le imprime la gente que está detrás del mismo es realmente impresionante. La latitud y las temperaturas no jugaron a su favor, pero dudo que nadie de los que asistimos en esta edición haya vuelto a casa sin esbozar una gran sonrisa de satisfacción. Puede que no hubiera rutilantes cabezas de cartel cada día, pero un servidor prefiere esa segunda línea potente y esas joyas que lo hacen tan atractivo. El día de Megadeth y Arch Enemy se llevó la palma, pero cada día de festival tuvo conciertos para el recuerdo.

Las quejas vertidas apuntan a una subida de precios en bocadillos y bebida, pero si el mundo sube los precios, tampoco se van a quedar atrás la gente del Leyendas. Sigue siendo el festival más barato con diferencia. Algunos conciertos clave del Mark Reale Stage sufrieron un volumen atroz y fue una lástima, también los lavabos merecían algo más de limpieza, pero… es que el resto, que es mucho, o casi todo, fue maravilloso. Un clima caluroso en el que convivimos todas y todos en armonía y felicidad. Definitivamente este festival tiene personalidad propia, y tras cinco años sin asistir, me podéis buscar el próximo agosto por allí porque repetiré sí o sí.

Del festival me llevo grandes anécdotas y momentos, pero hubo dos abrazos que buscaba y que por varias razones significan mucho para mí. Uno fue por nuestro padrino en las tertulias Ángel Belinchón, vocalista de Dry River, y el otro de don David DeFeis de Virgin Steele al que admiro a pesar de que sus últimos discos no colmen mi exigencia. Y de los conciertos ya hablaremos, pero especialmente con David hubo ese momento mágico de abrazo y chocar cabeza con cabeza durante un largo momento transmitiendo energía positiva. Démosle también un abrazo a Marcos, el hombre detrás de todo el tinglado que nos hace más feliz el agosto.

Remarcar también la enorme presencia femenina a lo largo del festival especialmente en cuanto a bandas. Definitivamente festivales como el Leyendas dan un paso adelante y demuestran de que el heavy metal nació para un público adolescente y masculino, pero que ha avanzado en la dirección correcta en muchos temas.

Death and Legacy demuestran galones y lucen invitados bajo un sol de justicia (Jordi Tàrrega)

Hice ese esfuerzo para llegar a ver a los Death and Legacy pues su último disco me gustó especialmente a pesar de que Inf3rno ya era una buena apuesta. Gran concierto a hora temprana y abriendo fugo bajo un abrasador sol de mediodía. Hynphernia iba con un vistoso maillot negro y lució registros ya desde “Prey”, apoyada por Manu en los coros y guitarra. En “The Fallen” hubo una sensación de que el grupo tiene el Painkiller de Judas Priest como punto de partida. El gran momento fue cuando apareció Jessica Williams de Ankor para cantar “Eternal”, con piano pregrabado y luego “Salvation”.

Posteriormente saldría otro invitado, Javi, demostrando una gran combinación de voces en “Unnamed Shadow” y “Damned”, demostrando el grupo mucho oficio y material potente. Era un show especial y pudimos ver que la banda iba a por todas cerrando con “Hellfire”. Pasó el tiempo volando y nos convencieron ampliamente a pesar de que por momentos creo que el grupo necesitaría una segunda guitarra para apuntalar la propuesta. Aprovecharon a lo grande su momento y se marcaron un directo importante dando ejemplo de lo que es abrir un festival. Death and Legacy es una banda que está muy por encima de la media general de este país.

Setlist Death and Legacy

Pray
The Fallen
Eternal
Salvation
Unnamed Shadow
Damned
Hellfire

Hanabie entretienen, pero nos dejan algo fríos (Jordi Tàrrega)

Las japonesas Hanabie un poco quedaron como un sucedáneo de las Babymetal. Buen concierto apoyado en tópicos manidos como ondear una bandera española para ejecutar rap y J-Pop previsible vestidas con vestimentas de Lolita que iban del rosa a los guturales. Intentaron elevar su propuesta con walls of death de poco recorrido y un circle pit de poca presencia en temas como “Ware Amatou”. Todo se hizo en la sombra, pues, afortunadamente, los escenarios del Leyendas están orientados para que conforme avance el día, la sombra vaya creciendo.

Combinan brutalidad y guturales con esas vocecitas tan típicas de la música pop japonesa y “TOUSOU” es curiosa y potente. Suenan mejor en disco que en directo, pero a nivel técnico y a entrega pocos y pocas les ganaron ese día. “Osaki ni Shitsurei Shimasu”, posee más elementos étnicos, aunque tiran bastante de pregrabados. Terminaron ondeando la bandera española cual Ñu en 1999. Esos detallitos de sacar la bandera del país o ponerse la camiseta del equipo de la ciudad en la que tocan son de banda Paca de 2002.

Ad Infinitum: ese ciclón llamado Melissa Bonny (Jordi Tàrrega)

La agrupación suiza Ad Infinitum salió en Villena con las ideas muy claras y a ritmo de “Eternal Rains” con una Melissa Bonny en plan diva. Es una especie de power metal bastante felizón con puntos de progresivo que le imprimen mucha calidad, que no originalidad. En “The Underworld” la morena vocalista lució unos guturales impresionantes que sorprendieron a los asistentes. De su primer disco cayó el “Live Before You Die”, en un concierto muy dinámico y profesional. Realmente fueron un soplo de aire fresco ante un abrazo solar de magnitudes bíblicas.

Momento más cercano a la balada con el “Somewhere Better” y con ese doble bombo de Niklas Müller, preciso y contundente. Aquí su vocalista lució agudos y sentimiento para luego jugar a dividir en dos a los presentes y hacernos gritar un poco. “Architect of Paradise” es un single impecable de power metal sinfónico progresivo. “Seth” tiene toques arábigos, cosa bastante previsible en este estilo musical y quedando bastante cerca de Lacuna Coil. Terminaron con dos de las mejores canciones de su primer disco: “Into the Night” y “Animals”. Ad Infinitum es una de esas bandas que lo tiene todo, pero que también suenan a otras bandas. De todas formas, se nos presentó ese ciclón llamado Melissa Bonny, que volvería a pisar un escenario otro día de festival…

Uuhai pone el toque de color étnico al festival (Jordi Tàrrega)

Desde tierras mongoles llegaban los simpáticos Uuhai que nos recrearon el espíritu de The Hu en un formato en septeto. Voces de garganta de fondo, himnos de batalla, instrumentos de cuerda frotada de apoyo y mucha diversión para un sudoroso público que visitaba las fuentes para sobrevivir al dios Apolo. Canciones como “Khurai” van amenizadas por un vocalista muy ceremonioso y teatral armado con un bastón adornado de pie de micro y con un percusionista étnico que complementa a su baterista.

Hubo algún momento en el que las canciones sonaban a western mongol como en “Hurd”. Buen concierto realmente entretenido y diferente, pero es imposible no verles y pensar en The Hu. Ellos son portadores de la antorcha que quiere iluminar las músicas del mundo y el regionalismo más allá de sus fronteras. Cada banda se tiene que sentir orgullosa de su tierra y pudimos viajar un poco con la propuesta de Uuahi. Especialmente disfrutable cuando no has llegado a ver a The Hu en directo…

Decapitated abren la beta del metal extremo (Aleix Besolí)

El primer grupo extremo del festival no eran otros que los polacos Decapitated. Un golpe de aire fresco en el cartel del miércoles que fue bien acogido, con un buen número de espectadores entre fans y curiosos. Nos dieron una auténtica lección de death metal con toda su fuerza y groove, con los guturales profundos de Rafał Piotrowski cabalgando un repertorio de riffs destructores.

Venían con ese nuevo Cancer Culture (2022) bajo el brazo, del que sacaron a relucir varios temas. Sin embargo, los mejores momentos vinieron con los más clásicos, como «Spheres of Madness», que sonó como un cañonazo. Aunque el suelo aún era virgen, el polvo no tardó en levantarse en la zona de pogo debido al mosh intenso e ininterrumpido durante toda la actuación. Saludo a sus compañeros de Sepultura y cierre contundente para un concierto que se hizo cortísimo.

Paul Di’Anno revive los clásicos más clásicos de Iron Maiden (Aleix Besolí)

Este Leyendas nos trae un buen número de bandas de Hacendado, para entendernos. Sin ir más lejos, el cabeza de cartel del día es el grupo formado por KK DowningRipper Owens de Judas Priest, y en los días siguientes había programadas las actuaciones de Michael Schenker de UFO, Udo Dirkschneider de Accept I Am Morbid (con miembros originales de Morbid Angel). Todos estos basando sus setlists íntegramente o en buena parte en el material de esas bandas originales. Seguramente el más sonado es el caso de Paul Di’Anno, que sigue viviendo de los dos primeros discos de Iron Maiden al no haber podido despegar ninguno de sus otros proyectos hasta la fecha.

Aunque el veterano primer vocalista de Maiden se encuentre a las antípodas de su mejor momento, siempre hace ilusión oír en directo los temas primerizos de una banda de este calibre. Iron Maiden (1980) y Killers (1981) son dos verdaderos discazos que a menudo pasan desapercibidos en la discografía de la legendaria banda, pero en este día pudimos ver a su voz original interpretando sus canciones. Y quieras que no, la nostalgia siempre es un plus.

Empezaba a sonar «Sanctuary» y Di’Anno salía en escena en silla de ruedas empujado por dos hombres. Seguramente un choque verle así para los que no sabían de su lesión, pero él mismo dijo que en unos meses debería poder volver a andar. Vocalmente, el hombre está como está, aunque no fue tan traumático como se podía esperar. Defendía bien algunas partes y otras no tanto, pero qué se puede esperar si a medio show empieza a beberse una botella de tequila y tiene que hacer pausas en el set (en las que su banda aprovecha para tocar esos magníficos instrumentales que son «Genghis Khan» y «Transylvania») para fumarse unos cigarrillos.

En fin, lo bueno es que sus músicos cumplen con creces y nos dieron una gran rendición de temarrales como «Prowler», «Murders in the Rue Morgue» o «Killers», replicando ese sonido de bajo claro y potente tan típico de Iron Maiden. Se notó que «Phantom of the Opera» es la canción más conocida de esa época, con el público (ahora sí) coreándola ruidosamente.

Setlist Paul Di’Anno

Sanctuary
Wrathchild
Prowler
Murders in the Rue Morgue
Remember Tomorrow
Genghis Khan
Killers
Phantom of the Opera
Transylvania
Running Free

Ugly Kid Joe siguen feos, gamberros y jóvenes (Jordi Tàrrega)

Hay bandas que no fallan y Ugly Kid Joe son una de ellas. Estos veteranos-siempre-jóvenes siguen paseando canciones tan emblemáticas como “That Ain’t Livin’”. Groove muy potente en “V.I.P” y primer gran momento de la velada con el “Neighbour”, una de esas canciones que nos enamoraron cuando salió a la venta el America’s Least Wanted. El sonido estuvo de su parte, pero no había muchísimo público. Era una hora de mucho sol de un miércoles. Withfield Crane es un gran frontman, y para ganarse al público hizo hablar a su compañero Klaus, que chapurreaba bien el castellano. “KK Priest leyenda, Megadeth Leyenda, nostros… Leyenda meh”. Que nunca falte el buen humor.

Algunos de los mejores momentos fueron el “So Damn Cool”, pero especialmente esa versión que hicieron suya del “Cat’s in the Cradle” que siempre emociona. Es una canción que tiene un algo especial y los Ugly Kid Joe la ejecutan a la perfección. Para el “Milkman’s Son” nos dijo Crane que cuando les viéramos saltar, que saltásemos… En “Goddamn Evil” hubo un guiño bonito a Black Sabbath, y posteriormente acaeció uno de los momentos del festival: Andreas Kisser de Sepultura se subió a las tablas para atacar la versión del “Ace of Spades” de Motörhead.

Tan buena como el clasicazo por antonomasia del grupo: “Everything About You”. Cantamos todos con ganas una de las piezas que mejor les definen. Era la segunda vez que les podía ver y me quedo con un show de sala, pero es innegable que estos veteranos saben cómo jugar sus bazas de directo. Buen sonido, una banda que camina sola y el detalle de invitar a un grande como es Andreas. Un ejemplo de cómo encarar un show de festival en hora diurna.

Setlist Ugly Kid Joe

That Ain’t Livin’
V.I.P.
Neighbor
Panhandlin’ Prince
No One Survives
Devil’s Paradise
So Damn Cool
Cat’s in the Cradle (Harry Chapin cover)
I’m Alright
Failure
Milkman’s Son
Goddamn Devil
Ace of Spades (Motörhead cover)
Everything About You

Sepultura no sorprenden, pero tampoco les hace falta (Aleix Besolí)

En el Leyendas podemos encontrar bandas que repiten todos los años (o casi), como Lujuria, Warcry Angelus Apatrida. Si bien no hay una banda internacional que toque con tanta asiduidad en el festival, lo de Sepultura se empieza a parecer mucho. Cada dos o tres años les volvemos a tener por aquí, y si no, aparecen en el Resu o por algún otro lugar. Y joder, cada vez que vienen lo revientan de una forma espectacular.

Los de Paulo Jr. y Andreas Kisser llevan ya varios años en una extensa gira presentando Quadra (2020). Un álbum bien acogido que contiene cortes muy buenos, que combinan con otros de la historia de la banda en los directos. Para los que les vimos el año pasado en sala, nada nuevo bajo el sol. Setlist similar, con algún caramelito como «Dead Embryonic Cells», pero nada que no hubiéramos visto ya. Igualmente, estos son otros que nunca fallan y con su directazo puedes contar siempre.

Cada vez que los vea tendré que mencionar también a Eloy Casagrande y su monstruosa habilidad a los tambores, es un tipo verdaderamente entretenido de ver cuando toca. No en vano es uno de los baterías más influyentes en el metal actual. Derrick Green sigue en su línea de ser un gran frontman, hablando lo justo y necesario, aunque siempre he encontrado que le falta un poco de vocalización a la hora de cantar.

Dejan para el final los cuatro temazos. «Refuse / Resist», «Arise», «Ratamahatta» y «Roots Bloody Roots» son una tremenda traca, y más efectiva aún en festival. Con tal derroche de potencia, uno no puede hacer más que dejarse llevar por el instinto animal.

Warcry juega en casa y cumple (Jordi Tàrrega)

Víctor García y sus Warcry jugaban en casa Son la banda residente del Leyendas del Rock y lucían el título de cabezas de cartel. Eran la banda que más tiempo iba a tocar ese miércoles, lo cual no está nada mal. Mucho fuego, ganas y todos vestidos de negro corporativo. “A por ellos” me convenció bastante más de lo que lo hace en disco, aderezada con fogonazos, bajo luces rojas, aunque con un sonido mejorable. Fuimos entrando rápido en el directo con “Ardo por dentro” (con muchos teclados) y “Nuevo mundo”.

El simpático Víctor García habló entre canción y canción, con mucho arte y sabiendo conseguir esa complicidad por una audiencia muy receptiva a Warcry. Sumándose a la fiesta de Warcry con pirotecnia vimos que de fondo empezaban unos rayos a tomar el cielo alicantino. El “Capitán Lawrence” no podía faltar a la cita para alegría de sus fans, y en ese mismo instante… empezó a llover. “Quiero oírte” (con gran trabajo de doble bombo de Rafael Yugueros) y “Perdido” continuaron con aire festivo. No estaba siendo el mejor Leyendas del grupo, pero recordemos que llevaban un cierto tiempo de parón.

“Siempre” y “La maldición del templario” (con la intro incluida) evidenciaron que el disco Inmortal era el que más presencia tuvo en ese concierto. Dos grandes canciones que engancharon a los presentes. “El amor de una madre” fue interpretada por la acústica de Pablo García. Gran tema, pero soy de los que siempre echa de menos “Nana”. Preciosa intro de teclado para “Huelo el miedo” a cargo de Santi Novoa y momento estelar cuando Víctor empezó a capela el “Tú mismo”, coreado por todos y gran final con la recurrente “Hoy gano yo” que incluyó confeti. Muy buen concierto de Warcry en el Leyendas del Rock que jugaban en casa y fueron con todo, como tiene que ser. Para ellos es un día más en la oficina…

Setlist Warcry:

A por ellos
Nuevo mundo
Quiero oírte
Contra el viento
Perdido
Coraje
Siempre
La maldición del templario
Cielo e infierno
Capitán Lawrence
La vida en un beso
Huelo el miedo
Tú mismo
Hoy gano yo

KK’s Priest es KK DeLuxe: el show del festival (Jordi Tàrrega)

Absolutamente aplastante y maravilloso concierto de KK’s Priest, que se han hecho de rogar, pero que han venido para quedarse y que lo suyo es de banda cabeza de cartel. Definitivamente van a por todas ya desde la intro “Incarnation”. Su show se amenizaba con apariciones de un esqueleto hablante en la pantalla, que llegó a presentar a un grupo que no reparó en gastos ni fuego ya en las iniciales “Hellfire Thunderbolt” y la más reciente “One more Shot at Glory”. El sonido era extraordinario y don Ripper Owens se salió por los cuatro lados. Y sí, los temas del grupo no desentonan entre los clásicos que cayeron.

Había plataforma para la batería de Sean Elg y pronto cayó el “The Ripper” con eso de que Owens nos pregunta cuál es su nombre. Imagen de la City londinense de fondo y quizá el corte que les quedó algo menos lucido. “Reap the Whirlwind” sonó a “Painkiller”, pero nos convenció ampliamente igual que un “Nightcrawler” de cine. Iban combinando clásicos con piezas nuevas y eso le dio turno a “Sermons of the Sinner”. Nos volvió locos que recuperaran un tema de los Judas de la era Ripper: “Burn in Hell”, la lástima es que fue el único. Todas las luces y la pantalla eran rojas para enfatizar con el elemento ígneo. Y con un Owens desatado cayó la extraordinaria balada “Beyond the Realms of Death”. De lagrimita…

Kenneth estaba de cine y pocos esperaban que se atrevieran con “Hell Patrol”, y lo hicieron con un sonido y una compenetración asombrosas. “Brothers of the Road” es quizá el tema más accesible y directo (menos metálico), buscando ese himno habitual de los Judas. Pero claro, cuando luego cae el “Metal Meltdown” pues uno se funde. Cuántos temas del disco Painkiller… A todo esto, los fuegos y fogonazos eran incesantes y el “Breaking the Law” vino acompañada por una bandera Union Jack de fondo, ondeando en pantalla. Antes se atrevieron con la versión de Fleetwood Mac “The Green Manalishi”, así que pocas quejas podían haber ante tamaño espectáculo.

El nivel del grupo es tremendo, y no toca hacer comparaciones, pero la mente es mala y uno las hace… Pero si hasta ese momento todo era de traca, es que subieron la apuesta tocando una de las piezas más exigentes y emblemáticas del repertorio del sacerdote: “Victim of Changes”. KK y AJ Mills espalda contra espalda para replicar lo que uno espera de su banda madre. Y ya estaba todo hecho, pero tuvieron el detalle de sumar otro tema propio: “Raise Your Fists”. Querían dejar claro que son una banda nueva que posee el derecho de tocar temas históricos, incluyeron súper-agudo de Tim y confeti final. Apabullantes, tremendos y con un show de nivel de Leyendas del Rock.

Setlist KK’s Priest:

Hellfire Thunderbolt
One More Shot at Glory
The Ripper
Reap the Whirlwind
Night Crawler
Sermons of the Sinner
Burn in Hell
Beyond the Realms of Death
Hell Patrol
Brothers of the Road
Metal Meltdown
The Green Manalishi (With the Two Prong Crown)
Breaking the Law
Victim of Changes

Raise Your Fists

Riot V enamoran en un escenario que no era el Mark Reale (Jordi Tàrrega)

Viejos zorros… saben cómo parar la cola de la gente que abandona el lugar tocando su canción más famosa: “Thundersteel”, y la magia fluye. Es casi incomprensible el por qué Riot V tienen más nombre ahora que Mark Reale ya no está en este mundo. Por cierto, el escenario pequeño lleva precisamente el nombre del líder de Riot: Mark Reale. Estos chicos son otros que nunca fallan y de verdad que ofrecieron uno de los shows de ese día de festival. Impresionan los agudos épicos de un Todd Michael Hall excepcional en “Fight or Fall” o luego preguntando si la gente recordaba el tema “Flight of the Warrior”.

Y estuvieron especialmente generosos con ese disco ya que nos regalaron también el “Johnny’s Back” y la maravillosa balada “Bloodstreets”. Siguen siendo un grupazo histórico, como histórica fue la imprescindible “Swords and Tequila”, una de esas fundamentales y que no está en el Thundersteel.

El cuerpo me aconsejó largarme y así lo hice pues el miércoles fue el día más duro. Las cinco horas de coche y sol desde las 14:00. Tocaban unos kilómetros más hacia Ibi, pero uno los hace con una amplia sonrisa dibujada en la cara. Menuda jornada… y era tan sólo el primer día.

Agradecer también a la organización del Leyendas las fotos; muy buenas, no son para nada del montón.

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