¿Ovni caído en Paihuano? La historia del “roswell chileno” a 25 años del misterio

En un día como hoy, 7 de octubre, pero de hace exactamente 25 años, los habitantes de la comuna de Paihuano, en pleno Valle de Elqui, fueron sorprendidos por un suceso que hasta ahora no han podido explicar.

Esa tarde de 1998, un Objeto Volador No Identificado (OVNI) se habría estrellado en el cerro Las Mollacas dando comienzo a uno de los acontecimientos ufológicos más estudiados y controvertidos de nuestro país.

Este incidente es conocido por la opinión pública y la prensa como el “Roswell Chileno”. Los detalles de lo ocurrido fueron conocidos gracias al testimonio entregado por una serie de lugareños que aseguraban haber observado el impacto de un objeto de color plateado a metros de la cumbre de dicho cerro. Algunos de ellos incluso afirmaban que debido al fuerte impacto el objeto se había partido en dos. 

Luego de que la historia fuera publicada por los medios locales y también nacionales, comenzaron a circular una serie de rumores sobre el origen y el destino de la supuesta nave que había caído en el cerro Las Mollacas. Una de las más comentadas fue la presencia de personal del Ejército e incluso de la NASA norteamericana, quienes utilizando camiones y hasta helicópteros negros habrían sacado del lugar restos de origen desconocido. 

“Yo pude ver el objeto en el cerro, era parecido a un disco metálico que reflejaba con el sol un brillo metálico, y lo vi junto a otras personas. Yo estoy seguro de lo que vi. No eran brillos de piedras, ni nada parecido”, afirmó en esa oportunidad, Raúl Flores, vecino de Paihuano. 

El día viernes 9 de octubre un grupo de personas junto a personal de Carabineros de la tenencia de Paihuano subieron hasta la cima del cerro. En el lugar no encontraron nada que diera cuenta de la caída de una nave ni nada parecido. Cabe destacar que el lugar donde habría caído el supuesto OVNI es de muy difícil acceso y el trayecto demora varias horas.

Al día siguiente nuevamente Carabineros accedió al lugar, pero esta vez acompañados del personal de PAE de Serena y según señalan algunos testigos, también de funcionarios del GOPE (Grupo de Operaciones Especiales) venidos de Santiago.

Producto del esfuerzo uno de los caballos llamado “Calambrito” murió. Así lo confirmó el carabinero César Uribe, que integraba esa expedición y que hoy está en retiro y vive en la comuna de Coquimbo.

PIEDRA PINTADA

Con el transcurso de los días también se comenzaron a escuchar una serie de explicaciones a dicho suceso. La primera de ellas fue que sólo se trataba de una piedra pintada de blanco.

“Nosotros llegamos a Paihuano cuando ya habían pasado dos días del incidente. Pese a ello, tuvimos la suerte de poder entrevistar a una gran cantidad de testigos. Todos ellos coincidían en que lo que estaba en el cerro no era una piedra pintada. Recuerdo muy bien el testimonio de un señor que vivía a los pies del cerro Las Mollacas, y que me dijo, ‘yo vivo acá toda mi vida, despierto y lo primero que veo es el cerro y eso que no estaba ahí. No era una piedra pintada’. Cuando se cumplen estos 25 años, creo que aún existen muchas más dudas que certezas con respecto a este caso”, señaló  Cristian Riffo, periodista y director de Ovnivisión Chile.

La otra explicación vino de los astrónomos del observatorio de Cerro Tololo en la comuna de Vicuña. En esa oportunidad, Arturo Gómez, quien se desempeñaba como astrofotógrafo del recinto, afirmó que “todo indica que se trató de un bólido, es decir, un meteoro que no impactó en la superficie terrestre, sino que se rompió o estalló en muchos pedazos en la alta atmósfera, acompañado todo esto de un gran estruendo y luminosidad”.

Uno de las teorías que ha tomado más fuerza durante los últimos años plantea que se habría tratado de la caída de un dron de uso militar.

“En un comienzo se explicó como un dron de la Operación Unitas que estuvo en la zona por aquella época, pero luego supimos que Unitas  finalizó 11 días antes del incidente, el 26 de septiembre, lo que descarta la hipótesis del dron. Pero sinceramente creo que esta labor la deben concluir los investigadores locales, que tienen muchos antecedentes y han gastado tiempo y recursos en investigar profundamente el caso y sé que serán ellos que en un tiempo no tan lejano lograrán dar con el fin del misterio del que se ha convertido en uno de los casos más enigmáticos de la ufología nacional e internacional”, dijo Jaime Tamayo, integrante de Ovnivisión Chile y quien estuvo en la zona ese año 1998.

Al respecto, y otro de los aspectos que echan por tierra la hipótesis de un dron es que la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) -entidad a cargo de las operaciones aérea en todo el país- no tuvo conocimiento del sobrevuelo de drones en la zona del Valle de Elqui.    
“Este caso en especial, contiene todos los elementos clásicos de los reportes de estrellamientos de OVNIs. Es muy singular y no deja de llamar la atención porque no sólo está el testimonio de las personas que dicen haber visto caer el objeto, o personas que dicen que durante la madrugada sintieron la incursión de helicópteros para rescatar eso, sino que investigadores viajaron desde Santiago”, recuerda Rodrigo Bravo, piloto militar y autor del libro “Ovnis desde Chile”.

A partir de ese 7 de octubre de 1998, y por varios años, los más importante investigadores del fenómeno OVNI de Chile, invitados por el entonces alcalde de Paihuano, Lorenzo Torres, se reunían en la zona para analizar los nuevos antecedentes que existen en torno al caso. 

Ahora, se volvieron a reunir, esta vez de manera online y reafirmaron que el llamado “Roswell Chileno” sigue siendo uno de los enigmas más importantes de la historia de la ufología nacional. 

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