Armas ‘extraterrestres’: espadas y pistolas hechas con meteoritos

En la tumba de Tutankamón se encontró una daga de hierro. Fue fabricada mil años antes de que la humanidad supiera fundir el hierro. Los egipcios ya hablaban en sus jeroglíficos de este metal cuando todavía estaban inmersos en la Edad del Bronce. Y es que a veces tenían la suerte de obtener hierro directamente del terreno. Una fuente que, literalmente, les había caído del cielo. Se trata del hierro extraído de meteoritos metálicos y los egipcios no fueron los únicos en utilizarlo. Otra cosa es que supieran exactamente de dónde procedía aquel material tan raro y, por tanto, valioso.

La daga encontrada en la tumba de Tutankamón. Olaf Tausch / Wikimedia

Armas de hierro antes de la Edad del Hierro

Quizás te sorprenda saber que en nuestro planeta cae una media de 17 000 meteoritos al año. Claro que no son grandes bolas de fuego, sino que llegan a la superficie pequeños restos que van desde los 50 gramos hasta los 10 kilos, lo cual es más inusual cuanto más grandes sean. Una pequeña parte de este material extraterrestre son aleaciones de hierro y níquel. Lo habitual es que ni siquiera nos demos cuenta de que han caído sobre nosotros, sin embargo, tenemos testigos de estos fenómenos desde la Antigüedad, tal y como recogieron autores como Aristóteles, Plutarco o Plinio el Viejo. Y, claro, el ser humano tiende a explotar cuanto puede en su entorno.

Un equipo de investigadores del Museo de Historia Natural de Berna analizó una punta de flecha descubierta en el siglo XIX a orillas de un lago suizo. Resultó ser un “arma extraterrestre”. El objeto en cuestión databa con unos 3000 años de antigüedad, por lo que fue fabricado en la Edad de Bronce. Sin embargo, la punta de 30 milímetros de largo y 2,9 gramos de peso estaba hecha con hierro. La Edad de Hierro no se expandió por Europa central hasta el siglo VIII a. C., pero conocemos unos 55 objetos de hierro que fueron realizados en Europa y África antes de que la humanidad dominara el uso de este metal.

Estos objetos han sembrado de dudas a algunos historiadores acerca de fechar el inicio de la Edad del Hierro allí donde se hallaron. Albert Jambon, especialista en el estudio de meteoritos de la Universidad de la Sorbona, realizó un estudio para intentar esclarecer este asunto:

“Los artefactos de hierro de la Edad del Bronce podrían derivarse de hierro meteorítico (extraterrestre) o fundido (terrestre). Esta cuestión no resuelte es objeto de una polémica: ¿algunas, todas o ninguna están hechas de hierro fundido? En el presente artículo proponemos un enfoque geoquímico que nos permite diferenciar los hierros terrestres de los extraterrestres”

Los resultados fueron publicados en la revista Journal of Archaeological Science y concluyen que:

Los pocos objetos de hierro de la Edad del Bronce en sentido estricto que pudieron analizarse están hechos definitivamente de hierro meteorítico, lo que sugiere que deberían revisarse las especulaciones sobre la fundición precoz durante la Edad del Bronce”.

La daga de Tutankamón y el Campo del Cielo

Cuando Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamón en 1922, entre las maravillas que formaban parte del tesoro del faraón había una daga muy afilada con una empuñadura de oro con incrustaciones de vidrio y piedras preciosas, con filigranas y granos de oro. La hoja está fabricada con hierro extraído de un meteorito y dada su ubicación en la tumba del faraón y el esfuerzo artesanal y económico dedicado a la empuñadura, está claro que estamos ante un objeto muy valorado. Sin embargo, aunque esta daga es más famosa, casi mil años antes ya se enterró a otro miembro de la realeza con un cuchillo también fabricado con material extraterrestre en Alacahöyük, en Turquía.

Claro está que el hierro meteorítico no sólo se utilizó antes de saber fundir el hierro, sino que las culturas posteriores a la Edad del Hierro también se han aprovechado de este singular metal. A unos 800 kilómetros al noroeste de Buenos Aires hay un campo de cráteres. Fueron el resultado de una lluvia de meteoritos que se precipitó sobre la Tierra hace uno 4500 años. En el siglo XVI, los españoles acudieron guiados por indígenas a este “Campo del Cielo”, según era conocida la zona por los nativos. Los soldados europeos de entonces no creyeron la historia que les estaban contando. Aquel hierro no podía haber caído del cielo. No hemos encontrado ninguna, pero según fuentes castellanas del momento, los indígenas fabricaron armas con el hierro que encontraban en aquel campo.

Pistolas fabricadas con material extrarrestre. Cabot Guns.

De la espada del Libertador a pistolas ‘extraterrestres’

El 20 de abril de 1810 cayó un meteorito en el departamento de Boyacá, en Colombia. Fue nombrado como meteorito de Santa Rosa de Viterbo, por la localidad cercana al lugar del impacto. Según el químico francés, Jean-Baptiste Boussingault, se utilizó un fragmento para forjar una espada que se ofreció a Simón Bolívar con una dedicatoria que rezaba (nunca mejor dicho): “esta espada ha sido hecha con hierro caído del cielo para defensa de la libertad”. Sin embargo, la hoja no resultó muy buena y desconocemos el paradero de esta espada.

Trabajos más recientes han dado lugar a la katana Tentetsutou, es decir, la “espada del cielo”, forjada por el artesano japonés Yoshindo Yoshiwara a partir de fragmentos del meteorito Gibeon, descubierto en el siglo XIX en Namibia. Del mismo meteorito se extrajo el material con el que la compañía de armas estadounidense Cabot Guns fabricó las primeras armas de fuego hechas de metal extraterrestre. Nombradas como The Big Bang set, son la última evidencia del uso de hierro meteorítico por el ser humano para fabricar armas. De esta manera hemos pasado desde las puntas de flecha a las pistolas “extraterrestres”.

Referencias:

  • Jambon, A. 2017. Bronze Age iron: Meteoritic or not? A chemical strategy. Journal of Archaeological Science 88, 47-53. DOI: 10.1016/j.jas.2017.09.008.
  • Moreno Cárdenas, F. 2010. 200 años de la caída de los Meteoritos de Santa Rosa de Viterbo. Astrolabio 9, 76-91.
  • The big bang set. cabotguns.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *