Crónica de un encuentro cercano: la verdad sobre el avión de guerra persiguió ovni en Bogotá en 1964

En un año aparentemente ordinario en 1964, la Base Militar de Palanquero en La Dorada, Caldas, fue escenario de un misterioso episodio que desconcertó tanto a pilotos como a controladores aéreos. Un avión T-33 de la Fuerza Aérea Colombiana, matrícula 2072, se encontraba en un vuelo visual rumbo al aeropuerto El Dorado en Bogotá cuando su piloto se percató de anomalías en el cielo, las cuales también habían sido registradas por otros aviadores y controladores aéreos.

Eduardo Russi, controlador aéreo, relató en 2021 a varios medios nacionales que la Fuerza Aérea de Colombia había desplegado dos aeronaves Lockheed T-33 Silver Star, aviones de combate de origen estadounidense que habían participado en la Guerra de Corea, con la misión de brindar apoyo al aeropuerto El Dorado. Estos aviones representaban lo más avanzado en tecnología aérea en el país en esa época.

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El misterio comenzó a tejerse semanas antes en El Dorado cuando se suscitaron incidentes inexplicables. En primer lugar, un piloto de un DC4 de Avianca reportó que, alrededor de las 8 de la noche, mientras se aproximaba a la sabana de Bogotá cerca de Facatativá, otro avión cruzó su trayectoria a la misma altura. A pesar de su angustioso llamado al control de aproximación, desde la Torre de Control le informaron que en esa zona, el único avión en vuelo era el suyo.

Una semana después, un evento aún más desconcertante sacudió a los controladores aéreos de El Dorado. El piloto de un avión Constellation de Avianca, procedente de Cartagena, comunicó con alarma la presencia de luces que se movían por encima y por debajo de su aeronave. El incidente fue corroborado por los operadores del aeropuerto, quienes también fueron testigos de las luces que parecían jugar con la aeronave.

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Estos sucesos inusuales llevaron a la Fuerza Aérea de Colombia a desplegar los T-33 para brindar apoyo e investigar si las luces que habían sido avistadas representaban algún tipo de riesgo o si podían arrojar luz sobre el misterio que envolvía los cielos de Bogotá. El enigma de las luces en el cielo sigue sin resolverse por completo, dejando una intrigante huella en la historia de la aviación colombiana.

Por Ovnis

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