Análisis de UFO: Unidentified Falling Objects para Switch

Si hay un género en el mundo de los videojuegos que realmente puede considerarse para todos los públicos, un género que satisface tanto a aguerridos “gamers” curtidos en mil batallas como a personas poco acostumbradas a tener un mando o una consola entre las manos, es el género de los rompecabezas. Ni cabe decir la fiebre que supuso la salida del Tetris de Game Boy allá por 1989. Unas mecánicas sencillas combinadas con unos gráficos sencillos y una música pegadiza, y la increíble sensación de mejorar partida tras partida, la fórmula del éxito. El videojuego que nos ocupa en este análisis, UFO: Unidentified Falling Objects, bebe muchísimo de obras como el mismo Tetris, Columns, Puyo Puyo o hasta de Candy Crash Saga, pero añadiendo a la fórmula un factor diferencial: el shooter.

Desarrollado en solitario por el canadiense Andrew Morris y editado por Gearbox Publishing, UFO Unidentified Falling Objects nos brinda la oportunidad de disfrutar de un original título de rompecabezas de construcción y destrucción en el espacio. En la piel de un pequeño robot, y utilizando su nave como base de operaciones, en UFO deberemos salir airosos de los desafíos que nos presentarán seis planetas por los cuales orbitaremos con nuestra nave. Planetas que debemos desbloquear sucesivamente al completar los correspondientes desafíos de cada uno de ellos, obteniendo así recompensas que nos permitirán acceder a más planetas (mediante unos diamantes) o a darnos la posibilidad de mejorar nuestro equipo (utilizando para ello un ítem realmente peliagudo de conseguir). Estos desafíos están directamente relacionados con todo aquello que podemos realizar en el transcurso de nuestra partida: lograr un combo específico, una serie de puntos mínimos o destruir una cantidad determinada de un tipo de bloque o de proyectil en concreto, entre otras muchas cosas.

El objetivo de la partida es intentar agrupar los bloques de diferentes colores que caen a nuestra pantalla de juego, logrando tras su combinación por contacto mutuo la mayor cantidad de bloques juntos del mismo color, realizando tras su destrucción un llamado “combo de color”. Estos combos nos otorgaran una cantidad concreta de puntos, a mayor cantidad de bloques del mismo color juntos destruidos, mayor cantidad de puntos. Estos puntos se acumulan en nuestra barra de evolución de nivel, la cual cuando esté llena no sólo aumentaremos un nivel y subiremos la dificultad de nuestra partida sino que recuperaremos una vida en el caso de que la hayamos perdido. Una vida que podemos perder al ser aplastados por un bloque que nos cae encima, o golpeados o disparados por alguno de los diferentes bloques trampa que también caen encima de nosotros. Estos podrán aplastarnos, dispararnos, lanzarnos cohetes, contener un monstruo que irá desesperadamente a por nosotros hasta darnos alcance, lanzarnos un láser, una bomba… En fin, que si no procuramos deshacernos cuanto antes de estos bloques lo tenemos bastante crudo.

“En nuestro camino, encontraremos diferentes personajes que nos retarán a realizar aún más desafíos a cada cual más complicado que el anterior”

Por contrapartida, dispondremos en ocasiones de bloques con “power ups”, que nos dotaran durante un tiempo determinado de un poder extra o de una mejora notable de alguna de nuestras características de destrucción (por así decirlo). Ambos tipos de bloques no podrán ser destruidos de forma directa, sino que se destruirán automáticamente al estar en contacto con alguno de los bloques de color que destruyamos. La manera de organizar y destruir los bloques es bastante curiosa: básicamente los organizaremos a patadas. Es decir, propinaremos una patada al bloque en la dirección que queramos moverlo, intentando con ello ir agrupándolo o acercándolo a bloques del mismo color. Que queden combinados como nosotros queremos ya dependerá de nuestra pericia y nuestra habilidad. Para destruirlos ya basta con dispararlos, aunque de entrada no va a ser fácil.

Hablemos ahora de todo aquello de lo que disponemos para hacer nuestra misión espacial más fácil. Tratándose de un shooter dispondremos de un arma, una armadura –que nos dará la habilidad de salto- y una habilidad de patada. A través de la pantalla de “equipamiento” situada en nuestra base de operaciones y mediante unos ítems similares a un cubo transparente con una esfera brillante en su interior, desbloquearemos nuevas armas, nuevas armaduras y nuevas habilidades de patada, cada una de ellas con unas características especiales. Deberemos estudiar cuál de estas nuevas habilidades se adapta más a nuestra forma de jugar antes de desbloquear una de ellas, porque conseguir el ítem concreto para desbloquearlas, está condicionado por el hecho de haber superado antes un desafío bastante complejo.

Permitidme hablaros sobre la dificultad del juego y su exigencia. Efectivamente UFO es un videojuego exigente y difícil, pero con matices. Llegar a completar del todo la lista de desafíos de cada mundo no es tarea fácil, y conseguir acceder con ello a todas las recompensas necesarias para desbloquear los seis mundos y todo el equipamiento puede resultar complicado y frustrante, pero como digo eso no tiene por qué suponer ningún obstáculo para nadie. Unidentified Falling Objects requiere de bastante tiempo y bastantes intentos para llegar a completarlo al 100%, pero he encontrado muy adecuada cierta mecánica que con paciencia y solo un poco de habilidad nos puede hacer el camino más llevadero.

El hecho de que con destruir una combinación de diez bloques del mismo color nos otorgue los correspondientes puntos y un diamante hace que el juego anime a seguir intentándolo partida tras partida, premiando con ello el hecho de jugar, jugar y jugar. Si en un mínimo de 20 partidas conseguimos un combo de diez bloques, recibiremos como recompensa un diamante de forma directa cada vez que lo logremos, y tardaremos relativamente poco en tener el siguiente mundo desbloqueado, sin tener en cuenta las recompensas que vayamos recibiendo tras completar alguno de los desafíos del nivel. El videojuego hace lo que muchos deberían hacer, premiar por jugar con él. Así mismo, UFO dispone dentro de sus opciones la posibilidad de activar un modo fácil o asistido, que reduce drásticamente la velocidad en la que bajan los bloques de colores, facilitando con ello poder agruparlos o destruirlos de forma eficaz. Parte de la fórmula del éxito de un juego de género de rompecabezas es hacerlo asequible para todo el mundo ¿Recordáis?

“Nuestro avance en el videojuego dependerá de los objetivos que vayamos completando con éxito en cada uno de los seis mundos de los que consta el juego principal”

En lo que respecta al modo multijugador, en local dispondremos de una pantalla partida para dos jugadores. El objetivo es tener más puntos que nuestro rival cuando el tiempo determinado para la partida se termine, o bien sobrevivir a la partida. En el modo online podremos unirnos a una batalla contra otro jugador en remoto, o bien crear nosotros mismos una partida. El juego nos da la opción de crear una simple partida de 1vs1 o hasta de 1vs20. Lamentablemente he de decir que me fue imposible realizar una partida online en todo el tiempo que duró el análisis ya que no encontré nunca ni un solo rival con mi Nintendo Switch. Una lástima. Desconozco completamente si existe el mismo problema en Steam.

El apartado gráfico de UFO es sencillo pero funcional. El aspecto retro de pixel-art minimalista funciona bien en un juego de estas características, pero uno no puede dejar de pensar en que no le hubiera sentado nada mal un aspecto gráfico más cuidado en general. UFO Unidentified Fallling Objects tiene el aspecto de un videojuego pensado exclusivamente para ser utilizado en dispositivos de telefonía móvil actuales y si así fuera tampoco sería de los que destacaría por su aspecto. Demasiado básico. El apartado sonoro, a cargo del compositor Landon Podbielski, está construido a través de melodías espaciales sintetizadas, acordes con el aspecto retro del juego y muy bien integradas. Nada que objetar al respecto.

Conclusiones

UFO: Unidentified Falling Objects es un buen título de rompecabezas. Tiene todo aquello que se le pide a un juego del género y un poquito más. Mezcla diferentes mecánicas y las aplica bien, hecho que lo hace muy versátil y original. Lo que lo mata es su aspecto gráfico, extremadamente sencillo y poco cuidado, como si de forma premeditada se hubiera decidido darle poca importancia. Se exige al jugador tiempo y paciencia, ya que para avanzar deberá repetir exactamente lo mismo muchas veces, y si uno no está dispuesto a pagar ese peaje, la experiencia se puede tornar un producto demasiado repetitivo y desesperante. Pese a todo, UFO: Unidentified Falling Objects se disfruta enormemente en compañía mediante el multijugador local. Lamentablemente me quedo con ganas de probar su multi online.

Jugado en Nintendo Switch. Copia digital proporcionada por PressEngine

Por Ovnis

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